viernes, 14 de octubre de 2016

La vida sencilla

Yo ya sólo quiero una vida sencilla, sin grandes ambiciones, sin sueños enormes a los que nunca ves la cumbre. Quiero una vida fácil, agradecer el tener poco pero apreciar mucho, quiero acostarme por la noche sonriendo porque se me ha regalado un día más que disfrutar. Quiero, por cada complicación de las miles que se entrecruzan oprimiendo mi vida, una estrella en el cielo, para mirarlo tumbado en mi casa pequeña con ventanas enormes a un mundo tranquilo, vacío de malos deseos, lleno de aire puro y fresco. Quiero una nueva vida lejos de todo y cerca de mí, donde cada vez que la voz de mi cabeza diga algo, sea para recordarme que la felicidad está más cerca de lo que pienso, para enseñarme a ver lo que no veo, a escuchar al mundo, a respirar, a olvidarme de relojes y de calendarios. Quiero olvidar que siento que se malgasta mi vida por cumplir años y no objetivos y volver a sentir que cada año aprendo algo que me hace dichoso.