lunes, 29 de julio de 2013

Wounds

Cómo me gusta abrazarme a tus pedazos rotos y cortarme una y otra vez... Y, cuando me canso, vienes tú a abrazarme con tus cuchillos. Ya, en vez de sangre, gotean las horas perdidas curándome, cuidándome de no desearte muy alto, como si así fuera menos cierto, ni muy fuerte, para no terminar de destruirme.

jueves, 25 de julio de 2013

Desconcierto

Me desconcierta descubrir que, después de tanto tiempo conmigo mismo, no me conozco lo suficiente como para saber con certeza lo que quiero. O quizá me conozco tan bien y estoy tanto conmigo que se me ha contagiado mi propia cobardía y no me deja admitir que no tengo valor para reconocer lo que realmente quiero. A veces se me antoja hablarte y callo porque no sé conversar con palabras. Otras veces me ataca el miedo a dejar de echarte de menos, porque no estoy seguro de que pueda volver a extrañar. ¿Qué es lo que quiero? ¿Romperme contra tus paredes o quedarme mirando, fuera, expuesto? ¿O sólo decirte que no puedo ser nada, que noto desde hace tiempo que me falta un calor dentro? ¿Cómo intento explicarte que cada vez que trato de decir esto de mi boca sólo sale silencio? El mar te traga y no vienes ya a mis sueños, me aterra olvidar lo único que todavía siento.

martes, 16 de julio de 2013

Caminos

Me indicó que tomase asiento y habló: "No puedes seguir esperando por algo que nunca llegará. No puedes exigirte eso a ti mismo, no puedes imponerte una soledad programada. Hagas lo que hagas, estará mal hecho, por lo tanto haz lo que menos esfuerzo y dolor te suponga. No me esperes más, porque no te aseguro que algún día obtengas algo que te recompense. Ni siquiera algo que te consuele. Vive."

Me pagó el café y se marchó sin aguardar una respuesta, sin que pudiera decirle que no es una elección y que no me había convencido. Sin poder contarle cómo soy yo... Como si no hubiera destrozado mi mundo. Como si no hubiera pasado nunca nada.

lunes, 1 de julio de 2013

Grow!

Hoy soy como una planta creciendo debajo del asfalto. No puedo parar de subir, hay un techo contra el que no paro de chocar. Pero con tiempo y perseverancia acabaré agrietándolo y escapándome por las fisuras. Y tendré un mundo entero por descubrir, un mundo que empiezo a entrever, posibilidades sin límites. Porque todo, absolutamente todo, puede ser alterado. Todo el poder reside en mi mente, y comienzo a entenderlo. Me encanta.