miércoles, 26 de septiembre de 2012

IV

Lee entre líneas. Es impensable que esto acabe. Es imposible que esto comience. Estoy en el centro y el mundo entero me hace girar al son de tu canción. Muchísimas cosas me empujan hacia fuera de tu territorio, pero mis pies están clavados. Nada me puede mover de tu maldito trastero. Nadie logra que desista.

Algunas personas me hacen pensar de otra manera por un breve espacio de tiempo. Sé que el reloj corre y ha empezado la cuenta atrás, para liberarme y liberarte de mí. Aún a veces siento que todo esto tiene mucho sentido, aunque realmente sé que no es así. Sé que no sigo aquí por esperanza o por ilusión. Sólo por cabezonería, por no aceptar que no pueda llegar más alto. No... Nada tiene sentido, ni interés alguno. Pero me arrepentiría tanto, tanto, tanto si desisto y abandono ahora... Me pesa tanto el miedo a decepcionarte que rige absolutamente todos mis movimientos y pensamientos.

Una cuenta atrás como esta avanza muy deprisa. Me aterra el final. Y el reloj de sangre sobre mi piel ya apenas gotea... Sólo quedan dos gotas por caer. Las mismas dos que bailan, se separan y se juntan como riéndose de mí. Y una... Una de ellas me recuerda a ti. Siempre cerca, siempre lejos, pero nunca aquí.

viernes, 21 de septiembre de 2012

Tu influjo

He subido un escalón más en mi desarrollo personal. A veces creo que he tocado el techo, pero jamás es así. De hecho me quedan cientos de escalones todavía.

He comprendido. Tu extremo realmente me atrae. Yo, que no creo en el destino, tengo que admitir que a veces pienso que he nacido para esto. Para estar para ti. Aunque tú no estés.

He domado mi mente, ya no me controlan mis impulsos. Yo los controlo a ellos. Yo soy dueño de mis actos, yo elegí alejarte. Pero eres el imán que siempre tira de mí. Me perturbas cuando parece que ya ni te siento.

Lo que realmente me impulsa a creer en la misticidad de tu ser, en tu poder sobre mí, es que esta vida me da absolutamente todo para ser feliz. Mil opciones para no dejar de sonreír. Mil posibilidades para olvidarme de ti, para crear mi vida, una buena vida. Y sé que lo haría bien. Y sé que no te necesito... Pero sin embargo lo declino todo. Pero sin embargo sigo esperándote, esta vez en silencio. Y cuantas más señales me da la vida para que salga de mi letargo y me coma el mundo, más siento que debo aguardar. Porque no quisiera algún día arrepentirme de no haber tenido paciencia. Porque nunca me arrepentiré de haberte esperado.

Y ahora no dudo de que sabes que te espero. Pero algo nuevo ha aparecido para recordarme lo que soy... Algo nuevo que me quiere absorber. Y no sé... No sé si dejarme tragar, no sé si dejarme caer. Si tuviera sólo una señal...

:)

sábado, 8 de septiembre de 2012

Antes de echarte de menos

La de vueltas que da la vida. O mejor dicho, mi vida, yo. Yo y compañía. Estoy en la espiral, moviéndome a una velocidad de vértigo, de dentro a fuera y de fuera hacia dentro. Me atraen los extremos. Tú eres uno, el otro soy yo mismo. Y oscilo porque a veces me echo de menos.

Sois como dos gotas muy alejadas deslizándose por el cristal, juntándose muy poco a poco. Y cuando os tocáis sois sólo una gota, hasta que os rompéis en dos. Sé que tu gota, tú, te alejas... Pero en la dirección contraria a mí. Hacia la multitud, el charco. Y yo prefiero la soledad que no lo es.

Cuántos brazos que no son tuyos no me abrazan como tú.

Pero ahora soy mejor, más rápido, más fuerte. Más que tú. Llegaré a mi extremo, llegaré a mí y me anudaré a mi cerebro antes de empezar a necesitarte.