miércoles, 24 de noviembre de 2010

El paraíso

Pisas los charcos que reflejan tu rostro, jadeante, atravesando el laberinto de calles grises y anónimas. Al acabar la carrera, ante ti, un enorme portón de hierro forjado. Tiras de él, mientras tu aliento se convierte en vaho bajo las finas gotas del cielo.

Tras el portón, se extiende una estancia sin techo, sin paredes... Infinita. Tu paraíso. El verdor perdido, los restos quemados de los poderosos brotes de tu infancia. Las raíces que no arraigaron en el pasado. La tierra, fértil e impaciente, que fue dejando paso al suelo negro que elige a quién alimentar. Las cenizas del tiempo perdido cubriendo cual alfombra cada ápice de color.

Y, en el centro, lo prohibido. Mi voz. Tu destino y, más allá, todo lo que alguna vez buscaste. Ven a mí...

lunes, 22 de noviembre de 2010

Eterno

Siento el remolino de viento frío, espeso, denso y palpable. Se asemeja a tentáculos húmedos y resbaladizos que oscurecen mi mundo al envolverme sin esfuerzo, como la serpiente que aprieta hasta asfixiar. Que me tapa la boca y absorbe mi energía. La soledad que me ahoga. El tormento gris del repicar de las gotas de tu ausencia en mi ventana, que cuanto más trato de aflojar más me aprieta, que cuanto más trato de ascender más desciendo. Más frío, más solo. Más lejos, turbio.

¿Cuánto durará esto? ¿Cuánto más me erosionará? ¿Qué quedará de mí al final? ¿Y si me olvido de quién soy? ¿Y si te olvidas de quién soy?... ¿Qué quedará de mí, entonces?

miércoles, 10 de noviembre de 2010

Esther

Si poguera dormir amb els deus que banyen les terres i acaronen els arbres, si confiaren en mi i tranquil·lament permetreren que dansara amb ells en el sostre del món, sobre tots els mortals, entre les estreles i els somnis dels xiquets que s'enlairen cap al cel... Encara, amb tot, romandria rònec, tot sol.
Encara així et trobaria a faltar.
Encara així, tornaria a tu una i altra vegada.