domingo, 25 de abril de 2010

La lista.

El recuerdo de aquellas noches durmiendo a tu lado... Cuando casi doscientas ovejas de colores paraban, te miraban y saltaban. El estremecimiento de mi cuerpo al rozarte los dedos por primera vez. El tumbarme encima de tu pecho y oirte respirar sin necesitar nada más. El cerrar los ojos y encontrarme con tus labios. El sonrojarse de tu rostro cuando no puedo callarme lo que estoy pensando. Aquel día que nada salió bien pero estuviste conmigo. El millar de veces que he sentido que estaba a punto de explotar de felicidad.

El paso del tiempo rodeándonos sin tocarnos cuando mis brazos te rodean. Las palabras que, de tanto decirlas, repite el viento y aún así me mecen el corazón.

El primer día que lloré abrazado a ti, después de cien días riendo contigo. La primera vez que pensé que me soltarías y me prometiste el "siempre". Las veces que, sin entenderte, he querido estar ahí para abrazarte. Las noches sin dormir pensando en cómo pedirte perdón. La alegría de volver a estar contigo después de un mal día.

El pensar que falta menos para besarte. El sentirme genial por tenerte a ti. El miedo a hacer las cosas mal que me impulsa a cometer errores.

Aquel primer Snuff juntos. Escaparnos de los sitios para estar solos. Conversaciones entre barrigas. Entendernos con una mirada y reirnos...

Decirte que te quiero sin miedo.

viernes, 23 de abril de 2010

No ves.

Quieres que exploten, se retuerzan. Te alejan, te confunden, te infectan. Escupes, rezumas por heridas que no ves. Te azotan, te arañan, te golpean y no ves. Pisotean tu mente, ahogan tus ánimos, te roban la piel y no ves.
El juego de risas y mentiras, seda y lujuria, ir y volver, silencio, regocijo, palabras prohibidas. El juego de quemarme la cordura y arrancarme las vísceras de la red que teje mi sudor y mis lágrimas de mar. El juego de aplastar mi paciencia hasta obtener una gota de dolor. Una detrás de otra.
Y no ves. El orgullo que se propaga arrasando el bosque de mi ser, el "yo primero, tú después", el "a mí no, a ti tal vez" y mis ojos nadando en el cielo del creer, esperanza y desasosiego en un pulso, la nube cargada de piedras que han de caer.

Y no ves.

lunes, 19 de abril de 2010

Yo estaba ahí cuando te dió por sonreir, caí en la cuenta de que nada es casualidad. Aquí estoy cuando te da por llorar, me doy cuenta de que no te apoyas en mí. Mareado en mi locura espiral sigo un conducto que parece no acabar. Ilusiones de pasada, de verde cielo a oscuro caer del grandioso sol. De volar a nadar en el fango. Las heridas de darse cuenta de que cuanto más brillante es la estrella más quema. Las sonrisas que cuelgan de invisibles hilos que corta la más leve de las brisas. La motivación para avanzar no es más que el placer de tu sangre en mi paladar. El aroma de tu aliento al gritar cuando mis uñas recorren tu espalda, desgarrándote de amor. La ilusión de una caricia que me calme, la espera por una palabra que mezca mi oleaje. Las lágrimas por unos labios.

Te necesito y no estás. Te necesito para escapar...