viernes, 15 de enero de 2010

O todo o nada.

Cuando quise darme cuenta, ya estaba fuera, temblando de frío y olvidándome de que una vez tuve miedo.

Cuando quise darme cuenta, ya había estado solo demasiadas veces, y ya no era el mismo dolor. Lo único que podía importar era que algo volviera a nacer en mí. Algo que cada vez era más dificil de cultivar en una parcela anegada por experiencias y desengaños.

Cuando quise darme cuenta ya lo había vuelto a perder todo, el miedo, la ilusión, el tiempo y el futuro. El pasado se va alejando y cada vez duele menos pensar que lo di todo sin miedo a fracasar. Cada vez importa menos volver a esconderme en durezas de pega y sonrisas de resignación.

Cada vez importa menos no haber sido capaz de pensar nunca que pudiera equivocarme, que pudiera salir mal. Y si lo doy todo, ya no hay más... La última vez que vuelvo a errar.

Cuando me quiera dar cuenta, no quedará nada de mí, y desearé que te lleves los recuerdos que solo se nos clavarán en un lugar donde no caben más. O tal vez, sólo descubriré que no soy capaz de volver a perder, que será diferente esta vez. Que seré diferente.

lunes, 11 de enero de 2010

...

El sonido de los engranajes dentro de mi cabeza perfora mi mente. Pensar sin querer no es dudar, es torturarse. El remorderse de mi conciencia al reparar en que no puedo ser el mejor, en que hay cosas que no me perdonaré. El azote de los recuerdos que no volverán ya no significa nada. Aprender a no decir. Enseñarme a no dañar.

Abro mi vida a un comienzo nuevo, con fuerza y ganas. Sensaciones nuevas u olvidadas. Seré el mejor, podré. El mejor para ti. Y cubriré de caricias tu cuerpo y tu alma. Cuidaré, escucharé, apoyaré. No te dejaré marchar. No te podré dejar marchar...

Y las lágrimas ya no volverán...

viernes, 1 de enero de 2010

El guardián de tu piel.

Siento el placer que se agita en tu espalda,
igual que un río salvaje,
junto al calor que me quema la piel
y que me turba la mente.

Y el deseo nos da pleno poder
en la batalla.
Necesito sentirte hoy más
y las estrellas tocar.

Sigue así, que siento que voy a explotar,
no quiero parar.
Sigue así, no pares jamás,
quiero llenarte, o atacame más.

Soy el guardián de tu piel,
velando por ti,
gozando contigo en la noche.

Soy el guardián de tu piel,
queriendo sentir
tu fuego una noche más...

Soy el guardián de tu piel,
velando por ti,
gozando contigo en la noche.

Soy el guardián de tu piel,
queriendo sentir
tu fuego una noche más...
Otra noche.


Tu cuerpo tiembla sobre mí hoy,
sintiendo toda mi fuerza,
y esta cama que se queja otra vez,
acabaremos en tierra...

Y no importa si sigues igual,
tú eres mi amazona,
y tu pelo, empapado en sudor,
parece flotar...


Sigue así, que siento que voy a explotar,
no quiero parar.
Sigue así, no pares jamás,
quiero llenarte, o atacame más.

Soy el guardián de tu piel,
velando por ti,
gozando contigo en la noche.

Soy el guardián de tu piel,
queriendo sentir
tu fuego una noche más...
Otra noche...

Estoy cautivo en tus manos,
encadenado a tu cuerpo,
atrapado en las nubes,
prisionero de tus sueños.

Estoy cautivo en tus manos,
encadenado a tu cuerpo,
atrapado en las nubes,
prisionero de tus sueños...

Soy el guardián de tu piel.