jueves, 23 de diciembre de 2010

Voy a ...

Vivir de manera que nunca me vaya a arrepentir de nada.

miércoles, 24 de noviembre de 2010

El paraíso

Pisas los charcos que reflejan tu rostro, jadeante, atravesando el laberinto de calles grises y anónimas. Al acabar la carrera, ante ti, un enorme portón de hierro forjado. Tiras de él, mientras tu aliento se convierte en vaho bajo las finas gotas del cielo.

Tras el portón, se extiende una estancia sin techo, sin paredes... Infinita. Tu paraíso. El verdor perdido, los restos quemados de los poderosos brotes de tu infancia. Las raíces que no arraigaron en el pasado. La tierra, fértil e impaciente, que fue dejando paso al suelo negro que elige a quién alimentar. Las cenizas del tiempo perdido cubriendo cual alfombra cada ápice de color.

Y, en el centro, lo prohibido. Mi voz. Tu destino y, más allá, todo lo que alguna vez buscaste. Ven a mí...

lunes, 22 de noviembre de 2010

Eterno

Siento el remolino de viento frío, espeso, denso y palpable. Se asemeja a tentáculos húmedos y resbaladizos que oscurecen mi mundo al envolverme sin esfuerzo, como la serpiente que aprieta hasta asfixiar. Que me tapa la boca y absorbe mi energía. La soledad que me ahoga. El tormento gris del repicar de las gotas de tu ausencia en mi ventana, que cuanto más trato de aflojar más me aprieta, que cuanto más trato de ascender más desciendo. Más frío, más solo. Más lejos, turbio.

¿Cuánto durará esto? ¿Cuánto más me erosionará? ¿Qué quedará de mí al final? ¿Y si me olvido de quién soy? ¿Y si te olvidas de quién soy?... ¿Qué quedará de mí, entonces?

miércoles, 10 de noviembre de 2010

Esther

Si poguera dormir amb els deus que banyen les terres i acaronen els arbres, si confiaren en mi i tranquil·lament permetreren que dansara amb ells en el sostre del món, sobre tots els mortals, entre les estreles i els somnis dels xiquets que s'enlairen cap al cel... Encara, amb tot, romandria rònec, tot sol.
Encara així et trobaria a faltar.
Encara així, tornaria a tu una i altra vegada.

martes, 26 de octubre de 2010

Para esa persona tan especial

Para esa persona tan especial:

Sin tu apoyo ya habría caído hace mucho. Algo, dentro de mí, me obliga a estarte agradecido, no ahora, sino eternamente. Me empuja a tratar de ser como tú eres para mí. Una ayuda, el mejor motivo para sonreír, el "me da igual todo si estás ahí" y... Lo diré directamente: siempre estaré contigo. Porque es lo que deseo y no te voy a dejar escapar. Y sabes que no lo haré.

Si viniera el diablo y me pidiera una sola cosa a cambio de que seas eternamente feliz le daría todo lo que tengo para asegurarme de que no me falla. No olvides que nada es asunto de nadie y que yo confío en ti. Que nadie me ha destrozado la vida, tú la has mejorado y yo estoy como nunca. Y que lucharé porque tú también lo estés.

Esther, te mereces todo lo bueno que está por venir. Y yo estaré ahí. Tu lista tampoco es tan exigente... Sabes que podré ;)

lunes, 28 de junio de 2010

Lo que pasa Hoy.

El amontonamiento de las cosas que no son lo que parecen y las que no parecen lo que son. El son del alzarse, avanzar a contra corriente y regocijarse al recoger y saborear los frutos de la comprensión y el domado sentido del reflexionar. El crujido del quebradizo molde del hacer lo correcto al imponerse el hacer lo que tengo que hacer, incorrecto, correcto o inclasificable. El tú y yo inquebrantable, el mundo que no sabe detenerme, el cielo que no limita mi ascenso hacia la más aberrante y envidiada de las satisfacciones. Esa sensación del "yo puedo con todo" tan reconfortante, que va y viene y me mece en sus alas y yo, sin miedo a caerme, me pierdo soñando con un cabello, unos ojos o una sonrisa que coinciden con el cabello, los ojos, la sonrisa que no quiero perderme nunca.

Los problemas se pierden en el tiempo y la perfección se deja visitar, de cuando en cuando, para demostrarme que existe.

jueves, 20 de mayo de 2010

Painful love.

Cada aguda nota de su piano se asemeja a un golpecito en una enorme y solitaria estalactita de hielo que cuelga de la más larga de las noches, agrietándose, desangrándose en gotas arrítmicas de agua a un vertiginoso compás, que, al alcanzar el suelo, se cristalizan en un témpano de paz quebradiza y de fácil resbalar.

martes, 11 de mayo de 2010

Vivir al límite. La bipolaridad de las cosas.

La imagen del equilibrista caminando sobre la cuerda como algo inspirador. El humo de ese cigarro que hace ondular al tiempo, a veces consumiéndolo, a veces frenándolo con las siluetas grisáceas que se encaraman hacia las nubes. El arriba y el abajo, la vida inestable inexplicablemente magnífica. La belleza del sufrimiento que apreciamos sin darnos cuenta.

Cuando estás metafóricamente caminando sobre esa cuerda y el corazón te da un vuelco cada vez que el viento amaga con empujarte o tú mismo pierdes el control, te dedicas a mirar qué es lo que vendrá después. Sabes que al final sólo te espera una cosa, algo por lo que vas a estar luchando toda tu vida: el final de la misma. Llegará de todas formas. Afrontarlo de una manera u otra depende de la capacidad resolutiva que poseas, no es una cuestión de valor o ignorancia. Vivir al límite. Ahora arriba, ahora abajo. Ahora me esfuerzo por salir de este agujero, ahora no me importa que me trague. El vaivén, el dolor que se apacigua con el mañana, la sonrisa que muere con el quizá.

Aprender que el dolor te mantiene vivo. Superarte con cada golpe recibido. ¿Es bello? Perdonar cada tropiezo que me clava en mi agujero, ¿Es eterno? Ser el último mono, el trozo de mierda que van a pisar, ¿Importante?

No. Cuando estás en la cuerda floja nada de esto te pasa por la cabeza. El equilibrista no se siente solo porque sabe que sólo su propia habilidad le hará seguir. Porque no piensa en nada más que en dar un paso adelante. Lo mejor de la vida es que frecuentemente si resbalas puedes volverlo a intentar.

domingo, 25 de abril de 2010

La lista.

El recuerdo de aquellas noches durmiendo a tu lado... Cuando casi doscientas ovejas de colores paraban, te miraban y saltaban. El estremecimiento de mi cuerpo al rozarte los dedos por primera vez. El tumbarme encima de tu pecho y oirte respirar sin necesitar nada más. El cerrar los ojos y encontrarme con tus labios. El sonrojarse de tu rostro cuando no puedo callarme lo que estoy pensando. Aquel día que nada salió bien pero estuviste conmigo. El millar de veces que he sentido que estaba a punto de explotar de felicidad.

El paso del tiempo rodeándonos sin tocarnos cuando mis brazos te rodean. Las palabras que, de tanto decirlas, repite el viento y aún así me mecen el corazón.

El primer día que lloré abrazado a ti, después de cien días riendo contigo. La primera vez que pensé que me soltarías y me prometiste el "siempre". Las veces que, sin entenderte, he querido estar ahí para abrazarte. Las noches sin dormir pensando en cómo pedirte perdón. La alegría de volver a estar contigo después de un mal día.

El pensar que falta menos para besarte. El sentirme genial por tenerte a ti. El miedo a hacer las cosas mal que me impulsa a cometer errores.

Aquel primer Snuff juntos. Escaparnos de los sitios para estar solos. Conversaciones entre barrigas. Entendernos con una mirada y reirnos...

Decirte que te quiero sin miedo.

viernes, 23 de abril de 2010

No ves.

Quieres que exploten, se retuerzan. Te alejan, te confunden, te infectan. Escupes, rezumas por heridas que no ves. Te azotan, te arañan, te golpean y no ves. Pisotean tu mente, ahogan tus ánimos, te roban la piel y no ves.
El juego de risas y mentiras, seda y lujuria, ir y volver, silencio, regocijo, palabras prohibidas. El juego de quemarme la cordura y arrancarme las vísceras de la red que teje mi sudor y mis lágrimas de mar. El juego de aplastar mi paciencia hasta obtener una gota de dolor. Una detrás de otra.
Y no ves. El orgullo que se propaga arrasando el bosque de mi ser, el "yo primero, tú después", el "a mí no, a ti tal vez" y mis ojos nadando en el cielo del creer, esperanza y desasosiego en un pulso, la nube cargada de piedras que han de caer.

Y no ves.

lunes, 19 de abril de 2010

Yo estaba ahí cuando te dió por sonreir, caí en la cuenta de que nada es casualidad. Aquí estoy cuando te da por llorar, me doy cuenta de que no te apoyas en mí. Mareado en mi locura espiral sigo un conducto que parece no acabar. Ilusiones de pasada, de verde cielo a oscuro caer del grandioso sol. De volar a nadar en el fango. Las heridas de darse cuenta de que cuanto más brillante es la estrella más quema. Las sonrisas que cuelgan de invisibles hilos que corta la más leve de las brisas. La motivación para avanzar no es más que el placer de tu sangre en mi paladar. El aroma de tu aliento al gritar cuando mis uñas recorren tu espalda, desgarrándote de amor. La ilusión de una caricia que me calme, la espera por una palabra que mezca mi oleaje. Las lágrimas por unos labios.

Te necesito y no estás. Te necesito para escapar...

jueves, 25 de marzo de 2010

El miedo a que todo lo que hemos conseguido se esfume... El miedo a que todo se pierda entre el tiempo y pase toda una vida torturándome por dentro.

Me prometiste que te quedarías, y yo te prometo que todo puede ser mejor. Las palabras a veces dañan, pero las caricias las cicatrizan y las borran. Pido perdón si mi paciencia es limitada, pido perdón por no entender... Perdono lo que haga falta, pues cuando tú te vayas, me arrepentiré de cada instante que no te haya hecho sonreír. Nunca había dado el todo y arriesgo mucho, si fallamos lo pierdo, y no concibo fallar.

lunes, 8 de marzo de 2010

Gracias

Mi mente hoy se pasea por los recuerdos más recientes... Aquella noche de teatro y tortellini, aquella película que no vi por dormirme rozando tu cuello. Aquel viaje de vuelta preocupado por no saber qué había pasado.

El sábado que pasé esperando a la hora en que tenía que recogerte. Tras el día largo, llegar y, no estando solos, querer los dos estarlo... El concierto que toqué deseando que se acabara para fugarme contigo, robarte del mundo y entregarte el mío. El hecho de que el camino fuera mucho y la paciencia poca, que propició que la noche se alargara a tu lado, que, desnuda, no pudiera soltarte... Que volviera a dormirme oliéndote y soñándote.

El despertar a tu lado pocas horas después y ver un día por delante contigo. Lasaña, macarrones, frío si te alejabas un paso... Olvidarme de que tengo sueño si no voy a dormir contigo. El viaje en coche, tu lengua fuera al coger el mando y jugar, la pizza, las tortitas, risas, risas, risas... Más carretera, tu cuerpo de nuevo... La perfección a un paso. La odiada despedida, el volver y sorprenderme al encontrarte aún despierta y tus palabras... Tus mejores palabras para mí.

Gracias... Gracias por mostrarme la luz detrás de cada sombra. Por cada momento.

martes, 2 de marzo de 2010

Cómo decirte que tendrían que darme muerte si te marchas, que no quiero que pase ni un minuto sin ti, que quiero que mi vida termine contigo... ¿Cómo?

viernes, 15 de enero de 2010

O todo o nada.

Cuando quise darme cuenta, ya estaba fuera, temblando de frío y olvidándome de que una vez tuve miedo.

Cuando quise darme cuenta, ya había estado solo demasiadas veces, y ya no era el mismo dolor. Lo único que podía importar era que algo volviera a nacer en mí. Algo que cada vez era más dificil de cultivar en una parcela anegada por experiencias y desengaños.

Cuando quise darme cuenta ya lo había vuelto a perder todo, el miedo, la ilusión, el tiempo y el futuro. El pasado se va alejando y cada vez duele menos pensar que lo di todo sin miedo a fracasar. Cada vez importa menos volver a esconderme en durezas de pega y sonrisas de resignación.

Cada vez importa menos no haber sido capaz de pensar nunca que pudiera equivocarme, que pudiera salir mal. Y si lo doy todo, ya no hay más... La última vez que vuelvo a errar.

Cuando me quiera dar cuenta, no quedará nada de mí, y desearé que te lleves los recuerdos que solo se nos clavarán en un lugar donde no caben más. O tal vez, sólo descubriré que no soy capaz de volver a perder, que será diferente esta vez. Que seré diferente.

lunes, 11 de enero de 2010

...

El sonido de los engranajes dentro de mi cabeza perfora mi mente. Pensar sin querer no es dudar, es torturarse. El remorderse de mi conciencia al reparar en que no puedo ser el mejor, en que hay cosas que no me perdonaré. El azote de los recuerdos que no volverán ya no significa nada. Aprender a no decir. Enseñarme a no dañar.

Abro mi vida a un comienzo nuevo, con fuerza y ganas. Sensaciones nuevas u olvidadas. Seré el mejor, podré. El mejor para ti. Y cubriré de caricias tu cuerpo y tu alma. Cuidaré, escucharé, apoyaré. No te dejaré marchar. No te podré dejar marchar...

Y las lágrimas ya no volverán...

viernes, 1 de enero de 2010

El guardián de tu piel.

Siento el placer que se agita en tu espalda,
igual que un río salvaje,
junto al calor que me quema la piel
y que me turba la mente.

Y el deseo nos da pleno poder
en la batalla.
Necesito sentirte hoy más
y las estrellas tocar.

Sigue así, que siento que voy a explotar,
no quiero parar.
Sigue así, no pares jamás,
quiero llenarte, o atacame más.

Soy el guardián de tu piel,
velando por ti,
gozando contigo en la noche.

Soy el guardián de tu piel,
queriendo sentir
tu fuego una noche más...

Soy el guardián de tu piel,
velando por ti,
gozando contigo en la noche.

Soy el guardián de tu piel,
queriendo sentir
tu fuego una noche más...
Otra noche.


Tu cuerpo tiembla sobre mí hoy,
sintiendo toda mi fuerza,
y esta cama que se queja otra vez,
acabaremos en tierra...

Y no importa si sigues igual,
tú eres mi amazona,
y tu pelo, empapado en sudor,
parece flotar...


Sigue así, que siento que voy a explotar,
no quiero parar.
Sigue así, no pares jamás,
quiero llenarte, o atacame más.

Soy el guardián de tu piel,
velando por ti,
gozando contigo en la noche.

Soy el guardián de tu piel,
queriendo sentir
tu fuego una noche más...
Otra noche...

Estoy cautivo en tus manos,
encadenado a tu cuerpo,
atrapado en las nubes,
prisionero de tus sueños.

Estoy cautivo en tus manos,
encadenado a tu cuerpo,
atrapado en las nubes,
prisionero de tus sueños...

Soy el guardián de tu piel.