lunes, 28 de diciembre de 2009

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Estoy harto de no poder elegir cuándo sonreir. Abatido por depender de todo(s) menos de mí mismo. Cansado de no saber interpretar según qué cosas. Hastiado por perderme en estos pensamientos absurdos cuando sé de sobra que estoy por encima de todo esto, que soy más de lo que pretendo, que no hay diferencias entre lo que quiero y lo que tengo. Que no estoy solo en esto. Que no soy el único al que le duele a veces.

miércoles, 23 de diciembre de 2009

Light

Después de todo, ya ni me importan las sombras. Ni siquiera me acuerdo de ellas. Al final, siempre encontramos una lucecita, a veces cuesta mucho... Yo he tenido la suerte de que esa luz, tu luz, mi luz, ha iluminado cada recoveco hasta el punto de que encontrar una mota de oscuridad sea de lo más improbable. Hasta el punto de que nada me asuste. Hasta el punto de que me abandone al calor que me brinda, y me olvide de que hay algo más fuera.

Y ya no quiero pensar en nada más, sólo en abrazarme a tu voz y acariciar así cada palabra que me dediques, en agarrarme a tus manos y no dejar que me sueltes. En que mis dedos se pierdan en tu cabello. En que el mundo sea mundo sin nosotros, y nosotros seamos nosotros sin nadie más.

lunes, 21 de diciembre de 2009

El día más largo.

El dolor de meter la pata. Hoy me odio más que nunca. Hoy me hundo más que nunca, y ni siquiera estás aquí. Hoy te necesito más que nunca y ni siquiera existes. Una noche sin dormir, unos nervios que duran eternidades, unos sueños fugaces en los que te inventaba y no me daba tiempo a memorizarte.

Sin contacto, sin saber. A tientas por la vida en el día menos indicado para que me dejes solo. El día más largo. ¿Lo peor? Que mañana será otra vez igual. Que no soy nada.

Que el "siempre" se está esfumando demasiado pronto... Y empiezo a sentir que nada es lo que parece, que te desordenas por dentro y no quieres admitirlo. No quieres dañar. Y que no importa lo que me des, porque siempre voy a querer más.

Ya se me hace demasiado largo y aún es por la mañana...

viernes, 18 de diciembre de 2009

Descanso antes de luchar...

Lo peor que te puede pasar es darte cuenta de que los recuerdos ya no te matan si los miras... Sólo entonces eres un insensible. O tal vez sea que has encontrado algo que creías perdido. Nada más importa.

Mirar adelante y no dejar escapar el "ahora". Y, si algún día me veo solo, estaré orgulloso de haberme equivocado en un juego del que mucho he de aprender. Si algún día me dejas solo, estaré orgulloso de haberme clavado en cada rincón de tu ser.

Si algún día me quedo solo, me volverá a matar mirar atrás, seré más débil, más humano. Si no soy el único fuerte, ese día no llegará. Estaré orgulloso de haber sido algo más.

lunes, 14 de diciembre de 2009

Inside my shell I wait and bleed...

Nunca se me había clavado tanto el tiempo. Jamás había pasado unos días tan extraños y vacíos. Tantas ganas de todo y de nada. No asimilo que yo esté así, que yo no sea capaz de pasar de todo como aprendí a hacer por necesidad. No puedo creer que una persona me haga pensar tanto, que no pueda entender nada, que no sepa por dónde pillarla... Que me duela y no me importe en absoluto. Nunca había estado tan pendiente de algo. Nunca había vivido por algo. Jamás pensé que volvería a caer...

Hoy empiezo con mal pie, pero con la única intención de que nadie se entere. De que sea el día más duro para mí, o la semana más dificil, con miedo a lo que esté por llegar... A quedarme en estos días indefinidamente. Hoy, por mucho que me hunda, no te vas a enterar.

martes, 8 de diciembre de 2009

Nothing else matters

Después de todo, me doy cuenta de que lo que importan son los pequeños detalles. De que todo me da igual cuando algo me hace sonreir, y últimamente lo hacen muchas cosas. Mientras el 99% se hunde y me quieren arrastrar, mientras todo parece desmoronarse a demasiada velocidad como para no pillarme desprevenido, mientras todo es caos, el otro 1% me demuestra que es todo lo que necesito. Que por mal que lo pase a veces, nada alcanza a hacerme perder las ganas de que me saque a flote. Que no me importa ahogarme una y otra vez si siempre me va a salvar. Porque no quiero mirar atrás mañana y arrepentirme de haber perdido el tiempo y la ilusión.

No me importa que todo se derrumbe, porque yo no estoy ahí... Ya hace tiempo que estoy en otro lugar, levantando poco a poco una Nueva Vida. Un nuevo Yo.
Porque se acabaron las dudas, sé lo que quiero y sé lo que va a pasar. Sólo me queda esperar. Y, mientras tanto, viviré entre las brumas que dejen risas, sueños y bolitas.



domingo, 6 de diciembre de 2009

Duda

Los hechos ocurren de manera inesperada. En menos de una semana he cambiado de pensamiento y de sentir varias veces, ya que los acontecimientos se desarrollan totalmente en contra de mis planes, si es que los tuve alguna vez.

Sin quererlo, me comen las dudas. Me prometí hace unos días que aquellas serían las últimas líneas que escribía para ti. Y sin embargo, aquí estoy, matando el tiempo sin saber bien lo que me pasa por la cabeza. Quizá debería estar bien jodido por todo lo que ha pasado, o bien alegrarme por no tener miedo a mirar adelante y saber que puedo hacer realidad cada deseo. Quizá sí debería tener miedo, por creer a veces que soy el único que tiene ganas de acelerar. Porque se necesita esperar para curar, y yo quiero ser más... Porque a veces se me hace dificil entender que no sé si quiero lo que digo que quiero. Porque quizá es pronto para este soplo de vida... Porque me siento solo y apartado a un segundo plano, porque veo pasar los días de lejos y no consigo parar el tiempo para descansar.

Todo me hace dudar. Hasta las palabras que más me alientan y me hacen olvidar un poco que cada día pierdo más y más algo que nunca he conseguido tener.

Pero cuando llega el momento en el que más me asalta la culpa y la impotencia de no saber qué quiero que pase, me doy cuenta de que sólo pienso en esto, sólo vivo para esto, y todo lo demás... Es solamente el decorado. Y cuanto más veo que nada más importa, más miedo me da que no sea yo el que se equivoque.
Más temo perderme del todo.

domingo, 29 de noviembre de 2009

Qué le debo al infierno...

Caricias que se llevan los minutos cuesta arriba sin rechistar. El peso de los sueños a granel disminuye con cada paso. Noches de dos, sin sábanas, sin nadie más, en el centro del gentío. Los pliegues de tu ropa que parecen no acabar. Los suspiros de tu boca, que quieren perderse en una hoguera de recuerdos rotos que a la fuerza he de quemar. Las ganas de nunca acabar.

La sombra que me acecha cada vez que me escapo de la realidad y te encuentro esperándome. El doloroso dudar, el angustioso sentir, el triste "después" y la amarga soledad, esperando en vano, sabiendo sin saberlo, que no volverás a errar. Que no te dejarás llevar... Leyendo en tus ojos un "hasta la vista" que siempre consigo esquivar. Deseando que sea un "ayúdame" o un "qué hacer..." . Rezando porque no te duela haberme conocido. Luchando por no caer entre las dulces garras de tu mirada que me atrapa. Por no romperme más en pedazos.


"Y sin embargo, cuando duermo sin ti, contigo sueño...".

jueves, 26 de noviembre de 2009

Un paso hacia mí.

Me pregunto por qué me es tan difícil leerme a mí mismo. Por más que lo intento, cada paso que doy parece que me lleva a nuevas dudas que sólo resuelvo huyendo. Hace tiempo que entendí que se me ha olvidado lo que es avanzar. Creía que no cabrían más cicatrices y me doy cuenta de que hay un nuevo océano vacío dispuesto a dejarme estropearlo, como la cara oculta de la Luna, pero dentro de mí.

Creía que ya lo había visto todo, que ya nada me haría sentir diferente. Que mi vida ya sólo consistía en dejar que me llevara la corriente de un lado hacia otro, sin preocuparme demasiado, sin pensar que algo pudiera despertarme. Pero a veces ocurre que algo te hace abrir los ojos, y sin ninguna ilusión por lo que está por llegar, me aventuro a conocer a un nuevo yo, alguien a quien olvidé en algún cajón de la mesita de noche de un extraño. Ahora me decido a ser como soy, a pensar como pienso, a sentir como siento, y a no dudar. Ahora me despierto de mi letargo y piso el acelerador para que nunca me puedan alcanzar... Para llegar el primero a donde quiera llegar.

Y, a pesar de que no espero encontrar en mi camino lo que ando buscando, y me dispongo a pasarlo mal un tiempo, huelga decir que lucharé con todas mis fuerzas por tener lo que me hace sentirme vivo cada día. Sobra decir que no daré tregua a la vida hasta que no me deje morir poco a poco abrazando la felicidad, porque, por efímera que sea, no la dejaré escapar. Esta vez no.

lunes, 23 de noviembre de 2009

Nada.

Un paso más hacia el error. Da igual la dirección, es el jaque mate. Acorralado, me cobijo entre mis propios brazos, que son los únicos que me abrazan. Si me muevo, caeré. Si no, me iré deshaciendo poco a poco, como castillo de arena, con cada ráfaga de rencor. Por no querer sacrificar cuanto podía dar, he tenido que ver como pierdo de una en una cada pieza que me importa, hasta quedarme solo... Hasta sentirme nulo. Hasta notar que da igual con quién esté, porque me sentiré vacío y me acurrucaré, esperando a que pase la tormenta o me arrastre con ella. Hasta saber que los demás se sienten igual conmigo, porque no soy nada, porque no ofrezco nada. Hasta perderme y desvanecerme tropezando siempre con la misma piedra.




Me estoy quedando solo - Marea


Hay retazos de rencores
que se han escondido
en caminos de ortigas
donde hicimos buenas migas,
hubo adioses como yunques
y en tu risa sonaron panderetas
que secaron mis macetas,

con las lagrimitas que tú no querías
me he puesto el cariño al baño María
y ahora ya no hay quien me pare,
y en las noches claras baila mi figura
subido a un tablao de cubos de basura
entre las luces de los bares,

ha de ser la mala estrella
la que pegue coces si me ve de lejos,
la que arranque mi pellejo,
o tal vez la letanía de campanas
que toquen a muerto
cuando me mire al espejo,

pero todavía tengo el poderío
de ponerle lindes a este mar bravío
y a esta luna que se mengua,
de lavar heridas con solo un lamido,
de matar quimeras si hacer ni un ruido,
de perderte por la lengua,

me estoy quedando solo,
no hay abrazos en tus brazos,
te los vas llevando todos,
me estoy quedando solo,
mas yo sigo rebañando,
de tu amor aún quedan trozos,

se hicieron para mí, para mí,
jergones de secano
que guardan mi trajín,
que guardan dudas como pianos,
se hicieron para ti, para ti,
las brumas que se esfuman,
y hechuras de violín
que son más grandes que mis dudas.

jueves, 5 de noviembre de 2009

Dream on

Lo nuestro fue algo mágico, sin igual. En aquellos tiempos, el otoño no perdonaba, y el viento de octubre me helaba las manos bajo las mangas. Mi vida era un cúmulo de sonrisas cada vez que te veía, escalofríos de puro gozo al rozarte, ilusión por ti cuando no te tenía cerca.

A veces, el reloj se ponía en nuestra contra y corría más de lo que nosotros tardábamos en asimilarlo. Los adióses de cada día se me clavaban como espinas en el alma, que sólo podía arrancar volviendo a ti.

El otoño poco a poco se desvanecía, dejando paso al más crudo de los inviernos. Yo me deshacía en ganas por encender un fuego para los dos y, simplemente, esperar juntos a que muriera. Esa tarde te abracé como nunca había abrazado a nadie y te susurré que cada vez que te abrazara así te estaría diciendo que te quiero más que nunca.

Por la noche, volviendo a casa, alguien cometió un error y mi coche quedó reducido a chatarra. Al despertar horas más tarde, me di cuenta de que estaba en un hospital. Segundos más tarde descubrí que había perdido la pierna y las ganas de vivir. Tú llorabas junto a la cama.


Las sesiones de recuperación las recuerdo vagamente. Fueron lentas y dolorosas. Cada vez que pensaba que no volvería a caminar perdía un retazo de mi alma, hasta que poco a poco dejé de estar seguro de su existencia.

Un día de verano decidí desaparecer para siempre. Estaba cansado de verte sufrir. Me marché lejos, donde no me encontrara nadie. A pensar, a llorar, a escribir. A morir un poquito cada día.

No volví a verte hasta seis años después, en una apagada mañana de domingo. Paseabas sonriente de la mano de un hombre de aspecto corriente, que reía alzando en brazos a una pequeña niña que era tu viva imagen. Tú no me supiste reconocer.

La última vez que te vi, coincidimos en un parque. Yo paseaba con mi "pierna" nueva, nada que ver con la que tuve, pero al menos me hacía pasar desapercibido. Tú paseabas con otro hombre y leí en tu rostro que eras infeliz. Tu hija, junto a ti, parecía la chica por la que perdí el aliento hace ya tantos años.
Las canas ya empezaban a ser una plaga en mi cabeza, y yo ya no recordaba mi rostro, ni lo que era sonreír.

Te acercaste a mí y encendiste una chispa en mi corazón al dejarme oír tu voz. Te interrumpí y te abracé, como si me fuera la vida en ello. "Si me abrazas así voy a pensar que nunca me has dejado de querer", bromeaste. Yo sólo sonreí, sin soltarte, y nunca más volví a despertar.

viernes, 30 de octubre de 2009

Adiós - Destino

Ya cae la noche,
nada has de temer.
Yo siempre te protegeré...

En tus sueños vivo yo,
quiero ver tu sonrisa
una vez más

Mis deseos se cumplieron,
sabes que fueron
acabar con este dolor.

Tú aún tienes por delante
una vida que vivir,
no te hundas en la pena
de este adiós...

Ahora cálmate,
debes aguantar,
dejar de llorar...

Ahora siéntate,
y escúchame:

Yo nunca te olvidaré...

Aún recuerdo
esos labios fríos
como el invierno

Siento haberme ido
sin antes decirte adiós
quiero que sepas que yo
siempre te amaré...


Ahora cálmate,
debes aguantar,
dejar de llorar...

Ahora siéntate,
y escúchame:

Yo nunca te olvidaré...



(Ya sabéis, la podéis escuchar en http://www.myspace.com/destinovlc )

lunes, 19 de octubre de 2009

Insomnio

Otra noche más aquí, sin poder dormir, mirando y remirando todo lo que ya me he cansado de ver.
Otra vez pensando en que, por desgracia, el tiempo nunca deja de correr y de llevarse todos esos instantes que, con gusto, paralizaría durante eternidades. Maldiciendo que las mejores risas nunca llegan a repetirse, las mejores palabras siempre se resisten a salir, aunque esté dispuesto a escucharlas una y mil veces. Los mejores deseos siempre se quedan ahí, en sueños por cumplir, que se arrastran dejando una huella en la arena que nunca consigo borrar. Y la inocencia, algo que hace tiempo perdí, no hace más que llamar a la puerta sin hablar, intentando enredarme para huir y hacerme daño una vez más.


Otra vez siento que, aunque hay cosas que no volverán, siempre habrá otras por llegar, por suerte o por desgracia, y puede que algún día algo me haga cambiar... Espero que algún día algo me haga cambiar.

sábado, 17 de octubre de 2009

La peor de las noches

¿Es esto posible? Supongo que en algún momento debí haberme concienciado de que todas las cosas buenas acaban desapareciendo, de que todo cae por su propio peso, de que un "para siempre" no siempre basta, de que nunca he merecido tanto. De que todos esos momentos volverán a ser recuerdos que agrieten un poco más mi corazón.

Lo peor que puede pasarte es hacer daño a la persona que más quieres, sin darte cuenta y sin querer hacerlo.

Lo que siempre tuve claro es que he de luchar por hacerla lo más feliz posible, aunque a veces parezca que nunca aprendí esa lección. Lo que siempre tuve claro es que por ella me arrancaría la piel. Lo que siempre tuve claro es que, a veces, un "para siempre" es un "jamás te dejaré sola". Lo que siempre tuve claro es que nunca dejaré de intentarlo, por los dos.


You come from where the fire is, you give me what you couldn't burn the last time... Let me take you where the magic is...

jueves, 15 de octubre de 2009

Bajo los focos

Llevo un par de meses rodando como loco por los escenarios de Valencia después de no haber tocado desde junio. Es increible cómo van surgiendo los problemas de manera casi regular, nada sale nunca al 100% perfecto. A pesar de ello, parece que los focos, la gente animándote, el sudor en la noche más fría al tocar con esmero, son una especie de droga que me absorbe y a la vez me da un motivo más para seguir. De ensayar dos tardes a la semana hace un año, han pasado a ser cinco, han surgido nuevos proyectos, el proyecto inicial va viento en popa a pesar de la marcha de uno de sus integrantes en mitad de la "gira", y mañana mismo estaré tocando en un festival con grandes grupos con los que jamás hubiera imaginado cruzarme tan pronto.

¿Es quizá esto señal de que el esfuerzo vale la pena? ¿O simplemente he tenido suerte esta vez?

En cualquier caso, necesito días de 30 horas...

sábado, 19 de septiembre de 2009

¿Para qué?

He luchado tanto por esto que he llegado al límite de mis fuerzas. A ratos, pienso que ya no puedo más. Se me olvida, sigo intentándolo y siempre acabo igual...

No sé cómo sentirme, se me hace muy duro pensar que a pesar de todo el esfuerzo, estoy exactamente en la misma posición que hace un par de años. A pesar de que ahora cuatriplico mi dedicación, nada cambia. Ya no puedo más.

Ya no.

martes, 25 de agosto de 2009

Desvaríos de una noche de martes

Aquí queda uno de mis mini escritos más recientes...



Dos horas para dormir por delante, y, en los apuntes de cálculo diferencial, algo me transporta a otro lugar. "Tengo algo que hacer y no sé qué", me digo, mientras equis subuno, equis subdos y equis subtres bailan alrededor de mi taza de café. Melodías entrecruzadas, inventadas quizá, juegan en mi mente, vocecillas invitándome a no pensar. Las sonrisas, como fotogramas de películas antiguas, se pasean por mi cabeza en una espiral. "Creo que necesito descansar", pienso ya.

Las derivadas enésimas se difuminan en el papel, y aparecen semifusas acariciando a la tangente de e. Mas yo, sin sorpresa alguna, observo sin querer, mientras dentro de mí se repite una frase tal que "quiero verte otra vez" y no sé por qué. El logaritmo neperiano dijo, me pareció entender, "ya no son horas de pensar, acuéstate".
Desconecto totalmente y me olvido de la integral indefinida del seno al cuadrado de ce, que por cierto, se emborracha de miradas a la raíz de cuatro erre más pi a la tres.

Al cerrar los ojos veo por dentro el reflejo de un sueño que nunca tendré, tú, y puede que yo, amarrados piel con piel, abrazando juntos nuestra taza de café... Con sus equis, festejando que una vez más, me han llegado a vencer.

martes, 18 de agosto de 2009

Frustración

Nunca me he considerado una persona responsable. Nunca he sido capaz de esforzarme por algo, echarle ganas a la vida y conseguir lo que quería. Más bien, he ido dejándome llevar conforme se presentaban las cosas, arrastrándome por el tiempo de manera neutral y esperando que la suerte de vez en cuando llamara a mi puerta. En cierto modo, me ha funcionado, sin inmutarme he conseguido ciertas cosas en la vida dignas del más insistente. En otros asuntos no he tenido suerte, tal y como merezco.

Hace un tiempo encontré algo que de verdad me llenaba. Algo que trotaba por mi mente en todo momento. Algo por lo que trabajé, algo que desarrollé, cuidé y mimé. Hoy por hoy, todo ese esfuerzo apenas se ha visto recompensado con algún reconocimiento carente de importancia, "vacío". Hoy por hoy, todo ese empeño se ha visto duplicado, quizá triplicado, hasta el punto de ser casi el centro de mi día a día. Algo que yo, solo yo, he levantado, he creado. Algo como despertarte de un sueño y construirlo lo mejor que sabes.

Quizá no lo haga del todo bien, quizá todo el esfuerzo de una sola persona no sea suficiente... Pero lo peor no es que nadie me preste su esfuerzo. Lo que en el fondo se me clava como un puñal es que personas protagonistas de mi proyecto lo echen abajo poco a poco. A veces, el poco a poco deja entrar a unos pasos agigantados que arrasan con lo que yo alzo piedra a piedra, gota a gota de sudor. Hora tras hora.

Estoy harto de que lo que yo mismo no echo abajo, como tantas cosas en mi vida, lo echen terceras personas. Estoy harto de rodearme de semejantes espécimenes... Y lo que me frustra es que no puedo dejar de hacerlo, porque es la única manera de ¿avanzar? en mi obsesión. Un paso adelante y dos atrás...

martes, 4 de agosto de 2009

Senda de destrucción

Lo más triste de esta vida es tener que elegir. También es lo que más libres nos hace. Pero en ocasiones no es nada fácil... Mientras el tiempo se marcha como un puñado de arena entre los dedos, las grandes decisiones suelen quedarse marcadas para siempre. Tuya es la responsabilidad de que quede un legado u otro.

Pero eso no es lo que me preocupa. Si hay algo que he aprendido en esta vida es a equivocarme. Puedo cometer un error, dos, quinientos y aún así hacer las cosas medianamente bien. Lo peor es que las decisiones que yo tomo como individuo afectan constantemente a la gente de mi alrededor.

Es entonces cuando se plantea una doble moral... ¿Debo elegir por mi bien? ¿Debo elegir por el bien de la gente que me importa aunque eso suponga "cortarme las alas"?

¿Debo elegir? ¿O lo mejor será dejar que elija el tiempo?

¿Y si hago daño y me equivoco...?



Os dejo la letra de una canción de mi grupo, Senda de destrucción.


Tuve que marchar
dejando atrás
mi familia,
mi hogar.

Esa fue su palabra,
su voluntad.
Sus órdenes, claras:
fracasa y morirás.

Ciudad tras ciudad cayeron,
sucumbieron bajo mi acero.
Familia tras familia murió
al paso de mi ejército.

Si quieres dar conmigo
tan solo tendrás que seguir
la senda de destrucción
que queda tras de mí.

Alzaré mi espada,
con la luna brillará.
Si esta noche cayera...
Mi alma en el infierno arderá.

Muchos nombres
se me dan.
Cientos de años
me odiarán.

Pero yo solo quiero volver
y abrazar a mi familia otra vez.

Si quieres dar conmigo
tan solo tendrás que seguir
la senda de destrucción
que queda tras de mí.

Alzaré mi espada,
con la luna brillará.
Si esta noche cayera...
Mi alma en el infierno arderá.

viernes, 24 de julio de 2009

¿Y mañana qué?

He estado fuera. Me ha fastidiado un poco el tener que reconocer que el dinero es tremendamente efímero... Pero nada me ha hecho más mella que descubrir lo rápido que se va el tiempo. Los lugares en los que estoy, cada momento que respiro... Todo es tan... finito. Y a la vez infinito, cualidad presupuesta del tiempo. Es tan... ¿Raro?
Creemos saber lo que es el tiempo, creemos que lo podemos apreciar. Realmente desconocemos qué es, de donde sale, por qué está ahí... Tampoco nos importa. A muchos ni siquiera les importa aprovecharlo o no.

Me he parado a pensar sin quererlo, y, por casualidad, ha ocurrido algo que no tenía por qué ocurrir. Siempre he pensado que la ilusión por algo es el combustible que mueve los engranajes de la vida. ¿Para qué vamos a querer vivir día tras día sin marcarnos una meta? Y, también sin querer, me he dado cuenta de que tal vez eso es sólo una "tapadera". Quizá sea que lo que nos hace esperar un nuevo día son las cosas inesperadas que pasan de manera totalmente imprevisible. La sorpresa y a la vez la desolación porque las cosas nunca, nunca, nunca salen como uno espera al 100%. ¿Emoción? ¿Intriga? Pero como algo mecánico.

Y lo más triste es que no hay manera de evitarlo... ¿O es lo más alegre?

sábado, 11 de julio de 2009

Imagina que te imagina

Hoy me he dado cuenta de que una de las peores cosas que te puede pasar es no saber qué decir y que lo peor que puedes hacer es actuar como tú nunca lo harías. Tendrían que prohibir juntar a una persona que habla por los codos con una que no tiene el mínimo interés por hablar con ella, porque al final lo único que queda es el esfuerzo de alguien por intentar no ahogarse en un silencio incómodo y la sensación del otro de no pintar nada en un monólogo.

Por eso he tomado la semifirme decisión de tratar a los demás como me traten, hablar con quien me quiera hablar, escuchar a quien me quiera escuchar, ver a quien me quiera ver. Me será muy dificil y puede que se acerque más a un imposible que a un improbable, pero, hoy por hoy, es lo que me queda.

Me paso los días imaginando surrealismos y pensando en avivar ciertas relaciones que tengo muy enfriadas por el tiempo, la rutina, o el simple desinterés del prójimo... Eso se acabó. Lo que venga, vendrá, y lo que quede atrás, no lo volveré a buscar.

Os dejo un texto que escribí hace un tiempo, por cambiar un poco las entradas, que sé que pueden aburrir. Lo titulé "Imagino"

Imagino que eres tú, que he logrado encontrarte. Imagino tus manos en mi espalda, aferrándome. Las siento, y tras un segundo, siento que no estás. Imagino que imaginas lo mismo, que imaginas un beso, quizá un maldito destino que nos una, una vez y otra vez.

Imagino que imaginas que sólo es imaginación, sueños, necesidad de rendición a la necesidad de volar, de matar la soledad. Lástima que sepa que no sólo es mi imaginación, sino que imaginamos la realidad. Tú la tuya, yo la mía. No es igual.

Imagino que lo es, y te siento de nuevo bañar mi cuello con tu aliento, rozar mis manos con tu pelo. Frágil, desaparece mi sueño de alas castigadas, de tanto ir y venir, de tantas malas pasadas. Pero volverá, imagino.

Imagino el desvelo de imaginar en las noches sin sueños, tanto trabajo, tanto sufrimiento, tantos viajes de lunas y cielos, tantas estrellas bañando el firmamento, cayendo y cayendo… Tantos despertares dañados por la idea de imaginar de nuevo lo mismo, una noche más.

Imagino que sueño algo distinto y se me relaja el corazón, cansado de palpitar, imagino, sin descansar. Y me doy cuenta de que no te quiero imaginar, mas quiero imaginar que me imaginas. Suena extraño, imagino, pero es cuestión de imaginación, de imaginar que sabes imaginar más de lo que imaginas, mejor de lo que imaginas.

Imagino que proyecto cada fibra y cada poro, cada sueño y cada anhelo, lejos, muy lejos, donde imagino que estás tú, donde ya no te veo. Imagino que miras al cielo, y contemplas lo que pienso, lo que soy, lo que tengo, e imaginas que es un regalo, de mí, para ti, porque te quiero.


viernes, 3 de julio de 2009

El resto o yo

Hay tantas cosas que hacer que no sé cuál elegir, al final lo único que hago es no hacer nada. He llegado a un punto de "estabilidad" emocional, aprender a controlar mis impulsos, mis sentimientos... Domesticarme. Es dificil sentir... Preocuparme, o alegrarme. A veces me noto de piedra. A veces no entiendo por qué no hago todas esas cosas que necesito hacer para sentirme vivo. Desde hace un tiempo me he dado cuenta de que prefiero hablar de los demás que de mí, pensar por los demás que por mí. Me siento bien cuando alguien confía en mí, y viene haciéndolo mucha gente últimamente... Pero me siento mal cuando me doy cuenta de que todas esas cosas que me cuentan a mí no me pasan, yo no las hago, no las pienso. Y así todo.

En fin, entrada insulsa para mantener esto un poco a flote, en vista de lo desierto del panorama...

viernes, 26 de junio de 2009

Calentando motores

Abro el kiosco en un día de luto. Ayer falleció Michael Jackson, uno de los más notables artistas modernos que ha dado la humanidad, o al menos, que ha conocido. Ante los ojos atónitos de millones de personas, se lanzaba anoche esta noticia... ¿Él? ¿Por qué?... Porque es uno más.

Mientras me entretengo con esto resistiéndome a estudiar (algo ilógico puesto que es algo que hago porque quiero), he llegado a la conclusión de que lo único que he de hacer en mi vida, lo único a lo que me he de dedicar es a marcar una pequeña muesca firmada por mí en cuantas personas pueda... Enseñar, aprender. Dar... Saciar la sed de quien no encuentra lo que busca. Sacar todo lo bueno de mí y esperar que el día que yo falte alguien me eche de menos, algo se pierda, algo importante... Alguien.

Y si no lo consigo, que no se diga que no lo he querido intentar.

Descanse en paz, señor Jackson.